Pero ¿qué ocurre si no se es titular de una cuenta, sino autorizado? ¿También se puede ver afectada por el embargo? En este artículo lo aclaramos.
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Contacte con nosotros¿Qué significa ser autorizado en una cuenta bancaria?
El autorizado en una cuenta es alguien a quien el titular ha dado permiso para realizar ciertas operaciones en la cuenta. Puede, por ejemplo, sacar dinero o hacer transferencias, pero no es dueño del dinero ni de la cuenta. Su acceso depende de la voluntad del titular y no implica ningún derecho de propiedad.
Por tanto, hay que diferenciarlo del cotitular, que es una persona que comparte la titularidad de la cuenta con otra. Es decir, se considera propietaria de una parte del saldo existente, aunque no se divida de forma material.
¿Se puede embargar una cuenta por una deuda del autorizado?
No es posible embargar una cuenta por una deuda de una persona que solo aparece como autorizada, es decir, que no es titular, ya que los fondos no forman parte de su patrimonio.
Los embargos deben dirigirse exclusivamente contra bienes del deudor. Si el dinero de la cuenta no le pertenece, el embargo sería improcedente. Por eso, si una persona está autorizada en la cuenta de otra, dicha cuenta no puede verse afectada por un embargo que le hayan impuesto a ella personalmente.
Esto es así porque, como ya se ha indicado, el autorizado no es propietario del dinero, ni siquiera en parte.
¿Qué pasa si, por error, embargan una cuenta por la deuda de un autorizado?
Si se traba un embargo judicial sobre una cuenta cuyo titular es un tercero ajeno a la ejecución, procede interponer tercería de dominio para obtener el alzamiento del embargo sobre ese bien concreto, medida regulada en los artículos 595 a 604 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
La tercería debe promoverla el titular de la cuenta, aportando la documentación que acredite su derecho, y será resuelta por el tribunal competente.
Si se trata de una deuda de origen administrativo, la medida específica sigue siendo la tercería de dominio, pero se tramita ante el órgano de recaudación y con su propia regulación reglamentaria, no mediante la tercería civil de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
La importancia de la Ley de la Segunda Oportunidad en caso de embargo
Si le preocupa que sus cuentas bancarias puedan verse embargadas, quizá sea el momento de buscar una solución de fondo.
La Ley de Segunda Oportunidad permite a particulares y autónomos cancelar sus deudas si cumplen ciertos requisitos básicos. Una de las principales ventajas de este procedimiento es que, provisionalmente, detiene los embargos en curso y evita que puedan imponerse otros nuevos desde la declaración de concurso, medida que resulta definitiva una vez obtenida la exoneración.
Se trata de una opción utilizada por personas que no pueden hacer frente a sus deudas, y que buscan empezar de nuevo sin esa carga económica. Consulte su caso con un abogado experto para saber si puede cancelar sus deudas con este mecanismo.

